Diciembre 8, 2007
Tarde, pero todavía a tiempo. Acaba de cerrarse la primera temporada de Las Reflexiones de Repronto, una serie de 12 ensayos audiovisuales de ácido sentido escéptico y crítico que les aconsejo fervientemente si han sido, como yo, unos rezagados en su descubrimiento. El proyecto de Raul Minchinela, pionero en materia de webzines infra como el desaparecido Contracultura, colaborador del bastión bizarro Mondo Brutto, realizador informático y creador de difícil etiquetaje, propone semanalmente las disquisiciones del Dr. Repronto en formato filmando pensado para aquellos a los que cuesta arrancar en la lectura de una parrafada ante el monitor. Un idioma ágil pensado para el internauta en uno de sus medios más al uso: Youtube.

Las píldoras, que no llegan a los 10 minutos, abundan ingenio y se resuelven de forma brillante. Su realización es sencillamente perfecta y huyen de cualquier dogmática sin por ello refugiarse en la mera ocurrencia. Las Reflexiones de Repronto es un videolog inteligente, divertido y con la suficiente dosis gamberra para que difícilmente sean objetivo para la parrilla televisiva pese a su destacable calidad. Invitan a pensar mientras dejan una sonrisa en los labios, pruébenlo.
Como muestra enlazo uno de los que a mi parecer es de los más inspirados, el referente al arte contemporáneo.
Minchinela ya había tratado sobre el artificio en el arte en un interesante cortometraje del 2003: El Grito del Arcángel.
Veremos la evolución del videolog ya que supongo que la aparición de más temporadas vendrá de la mano del conocimiento del mismo. Y aquí funciona el boca a boca, tecla a tecla, o eso…
Diciembre 10, 2007 at 8:47 am
El problema de que me presenten una columna de opinión atacando el arte contemporáneo, buscando, además, una razón conspiranoica para su decadencia, hace que me tome todo lo que vea de este hombre a partir de ahora con un espíritu ultracrítico que casi podría denominar “despelléjalo”. No debería, porque entiendo que la razón de ser de este videoblog es simplemente epatar y revolver para generar un poco de discusión y deliveración, y no dogmatizar. Pero será superior a mis fuerzas.
Además, no nos engañemos, a ti lo que te gusta es que tenéis el mismo estilista!
Diciembre 10, 2007 at 9:25 am
Estando o no de acuerdo con lo que Repronto suelta en sus reflexiones, me parece que lo que hacen tiene chicha, está reflexionado, documentado (no valoraré las fuentes), vamos, que no se lo han sacado de la manga en tres minutos. El tipo tiene gracia y el del arte me ha parecido bastante inteligente. No creo que quieran dogmatizar, para nada.
Además es maño ala pues!!!
Diciembre 10, 2007 at 10:42 am
Sabía yo que algo sucio había en ese tipo (cuchillo en el fajín). En cualquier caso, si documentarse es hacer referencia al capítulo X de un libro H, pues muy lejos no hemos llegado. En cualquier caso, ya es más que lo que suele hacerse. Pero lo veas como lo veas, el mayor problema que le encuentro a todas estas cosas es que cargarse el arte contemporáneo es siempre la vía fácil, aunque también lo es dar cera a La Nimri o a Reverte y a mí me encanta. viva la incoherencia.
Diciembre 10, 2007 at 12:34 pm
Lo que no se puede negar, aunque no se esté de acuerdo con lo que se diga al 100%, es que tienen su gracia. Cargarse el arte contemporáneo es fácil, tanto como difícil a veces es defenderlo, y mira que yo lo intento eh? Ya comenté que tengo una amiga pintora que me dijo una vez que la gente sonríe ante un Rothko pensando que es cosa que haría un niño de primaria, y según ellas, pocas cosas hay tan difíciles como imitar el color, los trazos y la textura de tales. Otra cosa es que tu veas dos franjas bicolores y pienses, ¿tanta zarandaja y tanto ruido para ésto? pero ahí nos metemos ya en lo personal. Lo que para uno es una genialidad para otro es una mierda. Menos mal que hay variedad de opiniones.
A mi me mola Rothko y me carga Reverte, así que supongo que la mayoría de la gente me tildaría de “poser”, palabreja que resume muy bien lo que quiero decir.
Diciembre 10, 2007 at 6:36 pm
Como veo que hay interés específicamente en el capítulo del arte (uno de doce, no lo olvidemos),
puntualizar que el de Frances Stonor Saunders está bastante lejos de ser “un libro H”, sino un esfuerzo en estudiar los papeles desclasificados norteamericanos. Y es tan solvente como acudir a esos papeles y comprobarlo.
Estoy de acuerdo en que da la impresion de que cualquier cosa que hagan los ricos es una conspiración. Y que cualquier conspiración es justificable porque todos los MUY ricos se conocen entre ellos.
Pero de eso a pensar que los ricos no hacen nada hay un abismo. Un abismo que se pelea mediante documentación.
Lo hermoso del Libro de Saunders es que prácticamente agota el tema, y convierte futuros libros sobre la época en puras notas al pie. Y eso no le gusta a ningún autor.
No sé qué tipo de referentes les parecen solventes, pero aquí tienen a un profesor universitario, el diario-referencia italiano La Repubblica y el -poca broma- New York Times:
http://www.achillebonitoliva.com/articoli/cia.htm
http://www.lewrockwell.com/orig3/cummings3.html
http://query.nytimes.com/gst/fullpage.html?res=9C01E0DE153AF93BA25750C0A9669C8B63
Nada es, eso si, tan solvente como acudir a los documentos originales. Saunders lo hizo. Están ustedes invitados.
Diciembre 10, 2007 at 11:22 pm
eso de boca a boca, tecla a tecla me suena a web pornográfica
Diciembre 10, 2007 at 11:25 pm
eso de boca a boca, tecla a tecla me suena a web pornográfica
Diciembre 11, 2007 at 8:33 am
Hay 12 capítulos de repronto y 24 horas en el día. Solo he visto éste y el de Goofy (que me parece estupendo, por cierto, y que recomiendo encarecidamente). En lo que respecta al del arte, mis reticencias no se centran en una falta de documentación, aunque releyendo mis comentarios puede parecerlo, sino que partiendo de una premisa que bien puede ser cierta (la necesidad del capitalismo norteamericano de encumbrar a un granjero como puntal del arte contemporáneo ante toda una suerte de vanguardistas de izquierdas) se llega a la conclusión de que ésta es la culpable de que el arte contemporáneo sea una chusta y que la venta de humo que tal negocio supone, proviene de una oscura trama urdida por los gobernadores norteamericanos en la sombra. Como teoría epatante y espectacular es cojonuda, y la forma de desgranarla en el capítulo es redonda, pero creo que no se sostiene. Que de toda la corriente pictórica de la época rockefeller decidiera apadrinar la propuesta de un estereotipo de ideal norteamericano no significa que en caso de no haberlo hecho, hubiera vencido otro tipo de solución, algo que no lleve a la supuesta bosta que es el arte contemporáneo.
Que Pollock triunfó por el apoyo interesado de los poderes fácticos. Seguro que sí. Que a causa de ésto el arte contemporáneo no vale una mierda y nos dejamos engañar como bobos. No. Que nos dejamos engañar como bobos por la inmensa mayoría de lo que se mueve en el mundo del arte. Por supuesto.
Diciembre 11, 2007 at 9:47 am
He echado un vistazo a la exposición de transversal y veo tanto amor por el arte contemporáneo. Tanto amor. Y siguiendo con el traste por la web de Minchinela ya he perdido otra parte de la mañana. Otro blog a la lista, otro instante de profunda pero muy pasajera infelicidad provocada por la envidia y la cobardía.
Diciembre 11, 2007 at 9:48 am
la envidia y la cobardía son mías, que quede claro. Me voy, que acaparo.