No importa que dos personas no hayan convivido en el tiempo, ni que por la más remota de las causalidades sus caminos jamás se hayan cruzado. En realidad esto es más una cuestión de fe para el lector que otra cosa. Para quien lo quiera creer Traci Lords e Ingrid Bergman tomaron café juntas en 1985, y esto es lo que se contaron:

-Hola querida!!

 

-Hola guapetona!! Siéntate, anda, que ya he pedido un cafecito para las dos. Como va todo?

 

-Muy bien. Salgo hoy con un poco de agujetas del rodaje, pero vamos que tampoco me quejo. Me han tocado un par mocetones recios y vigorosos, y al principio he sentido bastantes ganas de tocarlos y de todo eso, pero nada oye, después se me ha desinflado todo el entusiasmo. De verdad, antes creía que si, que siempre podía haber amor verdadero durante 20 o 30 minutos, lo justo para exprimirlo hasta la ultima gota y para agitar el espinazo con ganas y tal, pero últimamente la cosa es bastante rutinaria. No se, creo que estoy un poco desmotivada.

 

-Vaya, siempre se te ha visto hacer las cosas con esa ilusión… Supongo que no deja de ser repetir una y otra vez la misma escena. De todos modos, por lo menos tú haces algo de ejercicio. Yo, con esta traza tan recatada y monjil que me han traído los años si que lo tengo difícil para sudar las sabanas en el trabajo. De joven tenía un aire misterioso que me daba mucho juego, pero ahora ya me queda poco de aquello. Creo que no aceptaré mas papeles de misionera ni de nada que se le parezca. Si soy ya casi abuela, madre mia.

 

-Bueno, si te animaras a seguir mis pasos serias la madurita con mas clase de todas! (Risas).

 

-Mira que eres descarada.

 

-Bueno, no le des importancia porque es que ahora mismo vivo de eso. En mi caso lo que me falla son los guiones, que la verdad es que no hay por donde cogerlos.

 

Sacandonos partido.

-Si, pero en cambio has conseguido elevar a una categoría digna un comportamiento sucio, obsceno y amoral. Ese hedonismo extremo, reconvertido en entrega animal y en chillidos tan salidos de tiesto, porque hay que ver lo que gritas, hija, a mí me inspira mucho. Y bueno, no te olvides de que estas dando lecciones prácticas sin haber cumplido aun la mayoría de edad. Mas de uno de tus compañeros se llevará las manos a la cabeza dentro de un par de años, cuando prohíban tus películas por haberlas hecho tan joven.

 

-Ja, ja. No veas. Unos cuantos acaban en la trena seguro. De eso me encargo yo, que aqui hay mucho aprovechado.

 

– Que desagradable, ¿no?

 

– Bueno, en realidad tampoco es para tanto. Ya sabes que a mi me gusta exagerar en casi todo. Yo ya frecuentaba los asientos traseros de los coches de todo el equipo de futbol a los 13 años, bastante antes de meterme en el cine, y además a mi siempre me ha gustado el sexo sin darle mucha vuelta al asunto. El sexo fuerte y también el rock, eso es lo que nos gusta a las actrices porno. Lo complicado fue falsificar los papeles para que me dejaran rodar, pero de chicos la verdad es que ya sabía un rato largo. Lo que no tenía tan trabajado era la compañía femenina, pero entre Christy Canyon, Ginger Lynn y alguna ovejita descarriada mas, la verdad es que han conseguido que la cosa funcione estupendamente. Bueno, que me desvío del tema, que venía a ser que creo que mi carrera parece no ir ya a ningún sitio y que de verdad no se que hacer,

 

-Pero si eres una artistaza!!!! Bueno, ya me entiendes. En lo tuyo, pero una autentica “mujer zafia” de las que gustan a la gente de bien.

 

-Si, si pero es que a ti te brillaban los ojos pero de verdad en la secuencia final de Casablanca, y eso es algo que no estará jamás a mi alcance si no salgo de esto. Alguna vez me han saltado las lagrimas en algún rodaje, pero no era de la emoción sino porque hay unas cosas que no caben dentro de otras, y entonces duele. Ya sabes, vamos.

 

-Y tanto.

 Posamos cada una con nuestro estilo

-Y vale, como soy una profesional, si me tengo que meter lo que sea a la boca y no me apetece lo suplo con entrega y con mucha ilusión, como decías tú antes, pero sabiendo que ninguno de los capullos que ven mis pelis reconocerán nunca saber quien soy. Aunque sean gente de bien. Tú, en cambio, has hecho padre a Roberto Rosellini, has trabajado con Hitchcock tres o cuatro veces, y te has refrotado con Cary Grant o Gregory Peck, aunque la cosa no llegara a mayores…

 

-¿Que no? Que te lo crees tu eso…

 

-…

 

-…

 

(Risas)

 

-¿Me lo dices en serio?

 

-¿Pero tú que te crees? ¿Que solo las actrices porno pueden hacer guarradas?

 

-Ay calla, boba!!. …O sea que esa obra de arte que es ese beso interminable y absolutamente demoledor con Cary Grant en Encadenados seguramente…

 

– Acabó como imaginas, en un rincón oscuro del plato con Cary a medio desvestir, y conmigo al borde del vahído. Fue fantástico.

 

– ¿Y hasta con Bogart?

 

-Con casi todos!!! Y con Humphrey también. No era John Holmes, sino más bien discretito, y además tenía malas pulgas, pero chica, luego se ponía con el tema y en fin, solo de pensarlo me ruborizo. Un figura.

 

– Y encima un caballero!!

 

-Pues no, un caballero era Rick en su Café Americain. Humphrey tenía un poco menos de señorío y ya te digo que era menos atractivo, pero de verdad que luego en la intimidad era como un tigre. Tus partenaires si que han sido siempre un poco mas cutres,¿verdad?

 

-Bueno, Peter North tenía, ya sabes, mucha capacidad. (Risas). Esa era su gracia. Paul Thomas era un poco garrulo, pero de buen corazon, y seguro con un corte de pelo razonable tendría mejor aspecto. Hasta yo ltendría mejor aspecto, todo sea dicho, pero el encanto de los crepados imposibles y el desconocimiento de la depilación extrema también le dan un encanto mucho mas veraz a lo que hacemos, ¿no?

 

-Totalmente. Parece mucho mas real, pero no te pienses que en mis tiempos eran muy distintas las cosas. Bueno, calentadores, hombreras, laca y eso no, pero lo demas era natural del todo!!

 

-En mi caso es lo que hay. Ya habra tiempo de destrozarse cara y cuerpo con cirugías varias. Ahora mismo soy producto ecológico 100% (Risas). Y bueno, a John Holmes ya lo he pillado de bajona, con el SIDA que se lo llevará pronto por delante, pero chica, tiene un cacharro tremendo se mire como se mire. Y te hablo siendo consciente de que aquello no se pone en pie ya ni con pases toreros de pecho. No es que sea muy listo, esto que vaya por delante, pero siempre merece la pena estar cerca de algo extraordinario. Bah!, no son mala gente. De hecho creo que de puro vulgares incluso resultan entrañables. En el fondo son unos pardillos. Vienen, le dan un rato al asunto y se van a casa contentos. La verdad es que rockean bastante.

 

Tracy Doll

– Ay corazón, a mi eso de rockear me queda un poco lejos. Bueno, el bruto de Ingmar Bergman le daba bastante al metal y a la sodomía en las pausas del rodaje de Sonata de Otoño, e inlcuso la petarda de mi hija esta preparando ahora mismo un papel un poco extraño con un director joven un poco rarito. David Lynch, creo que se llama.

 

-Te refieres a Isabella?

 

-Si. Isabella. Me ha contado un poco de que va la película y no se, me parece un poco pasada de rosca. No lo llamaría rockear porque a su personaje lo violan y le pegan durante la peli, y la historia comienza con una oreja que aparece en un jardín. Yo le digo que haga comedia romántica, pero no me hace ni puñetero caso. Yo estas nuevas modas las veo un poco raras, o igual es que me hago mayor y no estoy para según que cosas..

 

 Clase a raudales

– Bueno, yo te sigo viendo bien.

– Pues yo no te digo como te veo a ti…

– (Risas)

-Oye, esta noche pensaba darme un baño de espuma gigante, con velitas y una copa de vino, pero es que mi bañera es tan grande que me da un poquito de miedo no saber salir sola después. Igual un poco de ayuda me iria bien.

 

– Voy pidiendo la cuenta.

 

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