General


Creo que es de recibo hacernos eco de esta original y enriquecedora iniciativa que alimenta la recuperación de uno de los personajes claves del último siglo.

Microsiervos habla del nuevo weblog de George Orwell. Este consistirá en la pùblicación periódica, al mismo ritmo que imprimió su autor, de los diarios que el legendario ensayista escribió desde el 9 de agosto de 1938. En conmemoración del setenta aniversario de aquella fecha vamos a poder disfrutar durante cuatro años de estos escritos periódicos del genial periodista publicados en las correspondientes fechas originales, con la peculiar dilación de setenta años. Así, la primera entrada del blog de Orwell data del 9 de agosto de 2008.

La propuesta es sencilla pero atractiva, proyectando las formas de la pluma de Orwell a las nuevas tecnologías y estilos de difusión. Sin duda es atrevido preconizar que el autor se iba a lanzar a la blogsfera de haber sido concebido unas décadas más tarde, pero seguro que no le hubiera dado la espalda.

Así que, aficionados a los blogs, les invito a esta forma amena de disfrutar de la faceta más personal, a veces doméstica, otras política, de uno de los mejores cronistas y críticos de su época. Fallecido de tuberculosis en 1950 a la temprana edad de 46 años nos dejó multitud de artículos retrato de una de las etapas más convulsas de occidente así como las ya hoy tan populares novelas antitotalitarias “1984” y “Rebelión en la granja”.

Su influencia en la socialdemocracia o pensamiento liberal – no confundir con el liberalismo económico- sigue siendo, a día de hoy, ineludible.

http://orwelldiaries.wordpress.com/

Anuncios

Lo bueno de dedicarte al Rock n’ Roll y ser auténtico es que aunque seas un perdedor, un perdedor de verdad, siempre habrá unos cuantos fans que te respeten, y mientras con eso pagues tus facturas todo irá bien. No hablo de fracasados, sino, fíjense bien, de perdedores, que no es lo mismo. Este tipo de gente que con determinación se dedica a lo que les gusta, y que emplea en ello toda la energía y talento de que disponen, independientemente de cómo de populares sean sus discos o de cuanta gente que vaya a verlos tocar.

Los años van pasando, ellos van quemando micrófonos, sudando camisas y arrancando cuerdas de guitarra de un sitio a otro. La critica los abraza y luego los escupe. Llenan salas medianas, luego pequeñas, luego van a festivales a tocar la hora que les digan, y en fin, aunque todo el mundo les respeta nunca terminan de explotar ni de llegar a la masa. Encuentran su hueco en pliegues de actualidad de esos que hacen que parezca que están en casi todas partes pero tocando para casi nadie. Un éxito relativo, pues, que nada tiene que ver con el tamaño de su talento, con la valentía con la que defienden sus postulados, o simplemente con la empatía y cariño que puedan despertar. Nada nuevo, ya lo sabemos todos.

 

 Jon Spencer

Jon Spencer sería uno de los artistas perdidos en ese camino hacia el gran público, uno de esos currantes ceñudos y con poderosisimo ego que trabaja para vivir, pero que lo hace con compromiso, y que además no podría dedicarse a otra cosa si se viera en la tesitura de cambiar de actividad profesional. Simplemente nació para esto. Tiene ese carisma que le hace entrañable, y también es cierto que se crece en las distancias cortas, dotando a sus actuaciones en directo una humanidad maravillosa. Y aun así no parece que su entrega o la vibrante conexión que suele alcanzar con su audiencia se correspondan verdaderamente con su popularidad.

 Blues Explosion

Repasando brevemente (por no aburrir) la biografía de este neoyorquino delgaducho, razonablemente atractivo y siempre vestido como Dios manda, podemos encontrar una trayectoria larga y siempre amarrada a la independencia y libertad compositivas. Partiendo de los rudísimos rudimentarios de Pussy Galore a finales de los 80, en donde conocería a su mujer Cristina Martinez, pasaría como un ciclón por los años 90, catárticos, con su Jon Spencer Blues Explosion, llenando cada uno de sus conciertos de diversión, gritos y energía animal gracias a albumes como ACME, Now i Got Worry o Orange; colaboraría con bluesman ancianos, socarrones y negros como el alquitran como Son of Dave o R.L.Burnside (A Pocket Ass of Whiskey es una de esas joyas de las que sorprendentemente casi nadie se ha hecho nunca eco, un malevolo cruce entre el mas descacharrado blues de ciudad y la austeridad rural de John Lee Hooker), y desembocaría en senderos ligeramente mas ortodoxos al comienzo de la presente década, cuando la banda transmutó a Blues Explosion sin mas, al tiempo que su música se hacia ligeramente más accesible (lo justo) y la critica le daba la espalda. Tras esto, inicia nueva aventura con Heavy Trash con dos álbumes hasta la fecha de corte cincuentas, con sus habituales aderezos experimentales pero con la ortodoxia propia del genero por bandera, y con los que empieza a definir también ya un marco con personalidad propia. Y en este mismo momento parece estar combinado ambos proyectos sin mayores dificultades, lo  que supone tener la oportunidad de disfrutar de ambas bandas. Por mi, perfecto

The Blues is number one

Un chavalillo inquieto, en efecto, de gesto ceñudo, amante del blues llevado al extremo y de artefactos que sirven sobre todo para hacer ruido, como el Theremin, y que siempre ha sacado un sonido crudo y directo con sus dos guitarras y batería (para qué mas!!!), apoyadísimo en sus dotes de showman, y que hacen que el efecto euforizante de su música se multiplique exponencialmente.

En términos generales y tomando un poco de perspectiva, lo que venimos a encontrar en su música y en sus performances es mucho de energía bruta y mucho de pose de hombre que trabaja duro. La línea deconstruccionista de sus primeros tiempos, ultra sobria en cuanto a recursos se ha ido alimentando de todo aquello que tuviera que ver con la tradición musical mas sanguínea, la más emparentada con la pasión, el espasmo y el sincope: la música de los negros, la que se usa para practicar sexo o para emborracharse.

 

This is the Sweat of the Blues Explosion!!!

SUDOR, eso es lo que desprende su obra, porque cabe todo: funk, blues, rock, y distorsión, triturados y escupidos en forma de canciones sencillas pero que explotan en los tobillos y en la garganta, y que de ahí pasan como un virus al resto del cuerpo. Grabadas con la tecnología de un mechero si quieren, pero que en directo regalan decibelios, se enganchan unas con otras sin contemplaciones, sin dar opción a que dejemos de agitar el flequillo y sacudir la cadera. y sobre todo dando la importancia que se merece al GRITO, ese grito trasgresor, liberador y animal con el que se vacía en escena cada noche, y con el que parece que quiera echar abajo las paredes del local.

 Heavy Trash

No da tregua.  Por supuesto que ha conocido etapas excelentes y otras más discretas, pero no cabe la más minima duda de que este hombre sale al escenario a ganarse el sueldo, y que cuando se cuelga una guitarra sabemos que esa mirada concentrada va a tratar de hacernos entender que el blues es lo primero, que The blues is number one, y  que se puede vivir a base de YEAHS’s o WHOAH’s si de verdad crees en ello. 

Entrañabilisimo y 100% reivindicable.

Hace algún tiempo hablamos de Lakoff y su concepción del diálogo político en “No pienses en un elefante”, y en comentarios debatimos un tema – agradecer a todos los que participaron aportando interesantísimas observaciones- que realmente no parece quedar claro del todo.

 

Hoy , en la edición digital de “La Vanguardia” aparece una reflexión de Enric Juliana acerca de la proyección de las teorías de Lakoff, no sólo en el encuadre lingüístico de Barak Obama, sino en la vertebración del discurso del PSOE.

 

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080613/53479302290.html

 

 

Quizás podríamos someter a cierta matización las conclusiones, a nivel técnico no en significado, de Juliana sobre el texto de Lakoff, pero en sí tampoco tiene demasiada relevancia. Lo que, a mi entender, si la tiene son las estrategias que Juliana atribuye, a mi modo de ver lo hace de forma acertada, al principal partido de centro-izquierda español. Se ha hecho evidente que el “mosquito” que supone incorporar la palabra crisis al discurso del partido en el gobierno está conscientemente ahuyentado. Salvo, claro, para un tecnócrata como el Ministro de Economía Pedro Solbes, autor del incómodo desliz de pronunciar la innombrable.

 

Decir que en este lapso de tiempo leí con fruición la obra principal de Lakoff  “Metáforas de la vida cotidiana”, un texto despolitizado y eminentemente académico. Pese a las dificultades de traducción que supone incorporar figuras lingüísticas sin correspondencia directa con la lengua española, el libro no carece de interés aunque peca de reiterativo. Interesante para quien quiera profundizar en la lógica de su postulado, aunque sin nada del morbo y las ganas de meter follón que el best-seller que comentamos en su día.

 

George Lakoff

O al menos no es suficiente. Así lo sentencia George Lakoff en su “No pienses en un elefante”, que recientemente ha llegado a nuestras librerías después de tres años conquistando las norteamericanas con su versión original en inglés.

“No pienses en un elefante” es un librito sencillo y accesible, con voluntad de manual y que realmente no es más que una síntesis popular de una obra de mayor enjundia: “Moral Politics: How Liberals and Conservatives Think”

Por el título de éste ya podrán comprobar el pelaje e intenciones de “No pienses en un elefante”, recordemos que el elefante es la mascota del partido republicano estadounidense, y estaremos en lo cierto si apuntamos a un pequeño misario de la américa “azul”, la demócrata, frente a la “roja” republicana. Lakoff no se esconde bajo superfluos mantos de equidistancia y declara abiertamente su beligerancia, como demócrata convencido, al partido conservador en el terreno en el cual ha brillado como pensador y fundador: la lingüistica cognitiva.

La lingüística cognitiva estudia la naturaleza de diversas operaciones mentales relacionadas, entre otras, con la producción lingüística, la semántica y la organización del conocimiento mediante categorías. El gérmen filosófico no es nuevo, sin ir más lejos podemos recalar en Wittgenstein, pero su disciplina neurocientífica es joven. Una de sus principales líneas de investigación, de la cual Lakoff es especialmente seguidor, es la metáfora y su papel como elemento vertebrador de la capacidad cognitiva humana.

A priori puede parecer algo confuso, pero Lakoff lo plasma de forma sucinta en su librillo para progresistas de a pie. Las dos metaforas a trabajar en política se reducen a los modelos “padre estricto” y “padre protector”. Los dos patrones están latentes en las sociedades occidentales y su naturaleza metafórica presente en multitud de sus afirmaciones, pensemos por ejemplo en “los hijos de la patria”. Sin duda si la patria tiene hijos, la conexión lógica se encauza a la familia y la paternidad. Unos modelos simples y perfectamente comprensibles por todos y, además según Lakoff, estimulables.

En el primer modelo se parte de la premisa de que los humanos son malos por naturaleza. El entorno es hostil y la única forma de salir adelante es siendo disciplinado. El padre estricto cree en el castigo como forma de amejoramiento de sus hijos, tienen que ser disciplinados, castigados si cabe, para que el día de mañana puedan ser rectos y enfrentarse al mundo con firmeza e independencia. Para ello es indispensable que aprendan a buscar su propio interés, porque esa busqueda beneficia los intereses de la sociedad en conjunto- Adam Smith- logrando prosperar. El disciplinado que se esfuerza por lograr sus intereses prospera, el debil se hace dependiente y fracasa, el disciplinado triunfa y por tanto la moral está con él, el debil es un holgazan que no se esfuerza y no debe lastrar a aquellos que siguen el buen camino.

El padre protector ayuda, protege en la necesidad, dialoga, promueve la empatía y es partidario de inculcar la responsabilidad frente al castigo. El ser humano es bueno por naturaleza, los padres – padre y madre, ambos por igual- colaboran para enseñar a ser feliz a su hijo, logran la comunicación bidireccional y fortalecen el sentimiento de comunidad.

 

Si nos paramos a pensar parece que ambos patrones se corresponden a discursos políticos que todos conocemos. Lakoff afirma que los conservadores han conseguido que su modelo de “padre estricto” sea activado en el electorado gracias al perfecto enmarcado de sus proposiciones en el modelo, que a su vez queda activado. Cita como ejemplo sencillo el término “alivio fiscal”. Todos sabemos que significan estas dos palabras, menos impuestos, pero esconden algo más. Alivio presupone la existencia de una desgracia o mal a reducir. Por tanto pagar impuestos es una desgracia, además sirve para gasto social: ayudar a los que no se han esforzado por prosperar.

Alivio fiscal se ha popularizado en los USA, incluso es una expresión que ha traspasado a las filas demócratas. Según Lakoff esto es debido al arduo trabajo de los think thank en los que los conservadores han invertido ingentes recursos financieros en una ofensiva para propagar sus marcos en los medios de comunicación. Un progresista no debe enmarcar los impuestos como una desgracia, sino una inversión para poder obtener beneficios en educación, gasto social o infraestructuras. En resumén, hay dos marcos distintos donde se conjugan las palabras de tal manera que enfrentan metáforas de valores. De la misma forma el partido republicano ha conseguido que la ley más agresiva para con el medio ambiente se llame “Ley de cielos limpios”.

 

Una vez un marco se ha activado, todos tenemos ambos aunque uno puede estar pasivo, los hechos pierden el poder que presumimos. En este sentido la verdad no te hará libre, porque los hechos ciertos rebotarán en el marco y no serán tomados en cuenta. Pese a que la administración Bush ha mentido a sus ciudadanos afirmando que la guerra de Irak era necesaria para contrarrestar las armas de destrucción masiva que amenazaban la seguridad nacional, cuando se ha demostrado que la verdad es que esas armas no existían, que Bin Laden y Saddam no tenían conexión alguna y que las intervenciones buscaban un dominios estratégico de la zona, el partido repúblicano sigue estando en liza por ganar las próximas elecciones.

La verdad no te hace libre para elegir y los votantes no actuan racionalmente. Hay gente que vota contra sus intereses, algo a priori absurdo. Trabajadores que apenas llegan a fin de mes y que necesitarán de un sistema público de sanidad cuando llegue el momento votan al partido republicano. Simplemente se ha activado el marco de “padre estricto” en su manera de ver la vida, recordemos uno de los argumentos más propugnados por el votante conservador: “mano dura”, con lo que la verdad o la razón son elementos secundarios. Si hacemos encuestas para detectar las principales necesidades del ciudadano y las prometemos , eso no nos garantizará la victoria porque el votante se limita a comprobar si el candidato expresa una actitud ante el orden de las cosas coincidente con el patrón que haya conseguido activar . Hay que lograr activar el marco que represente los valores que defendemos en el votante, no discutir el marco del adversario porque es imposible no pensar en el elefante si éste se encuentra en la proposición.

Si un potencial votante activa su modelo de “padre estricto” por mucho pan que le ofrezca el partido demócrata, votará republicano.

En mi opinión éste sistema de procesos es lo interesante de “No pienses en un elefante” y que presenta un punto de reflexión. Sobre el resto, el enarbolado demócrata que acompaña toda la exposición y el adiestramiento progresista en el contraataque, mejor establecer un filtrado. Y no es porque no comparta los valores de Lakoff, sino porque a pesar de seguir su línea política es evidente que nos econtramos ante una obra instrumental. Un libro que dirige las herramientas para favorecer a un bando y acaba satanizando al adversario dejando un regusto que, sin llegar a ser panfletario, evita descaradamente salpicar el modus operandi del partido demócrata . Se muestra demasiado cauteloso en la exposición porque sabe perfectamente que los mismos elementos que denuncia – mentira, traición, manipulación- son también identificables en políticos de su color. En ese sentido Lakoff es un pillo y como de tonto no tiene un pelo, algo caradura . Así lo demuestra en el apartado de preguntas que cierra el libro, donde se le formulan cuestiones sobre su planteamiento. Inofensivas y blandas a más no poder, donde no hay más que un pequeño atisbo para sacar a flote algo que brilla en mayúsculas y neón: el papel que juga la manipulación. Atajado rápida e insatisfactoriamente.

Además se plantean muchas dudas desde la óptica europea. La derecha estadounidense es diferente a la europea, por ejemplo la de la canciller alemana Angela Merkel, y goza de un poder importante sin la ayuda de los think thank, de escaso desarrollo en el viejo continente hasta la fecha, con lo cual parece que la fuerza conservadora puede ser perfectamente sólida sin estos aliados clave en las tesis de George Lakoff. Confirmación de lo sospechoso del ataque a estas poderosas organizaciones y que sirve de base para legitimar el think thank del mismo Lakkof, el Instituto Rockridge, como indispensable contrapeso.

 

Finalmente, si aceptamos que la verdad es una contingencia, es imposible no sentirse inquieto al pensar en el papel de la mentira en todo esto.

Si quieren más metáforas que nos dominan, sugiero echarle un vistazo a otro logrado volumen de Lakoff: “Metáforas de la vida cotidiana”.

Tarde, pero todavía a tiempo. Acaba de cerrarse la primera temporada de Las Reflexiones de Repronto, una serie de 12 ensayos audiovisuales de ácido sentido escéptico y crítico que les aconsejo fervientemente si han sido, como yo, unos rezagados en su descubrimiento. El proyecto de Raul Minchinela, pionero en materia de webzines infra como el desaparecido Contracultura, colaborador del bastión bizarro Mondo Brutto, realizador informático y creador de difícil etiquetaje, propone semanalmente las disquisiciones del Dr. Repronto en formato filmando pensado para aquellos a los que cuesta arrancar en la lectura de una parrafada ante el monitor. Un idioma ágil pensado para el internauta en uno de sus medios más al uso: Youtube.

Las píldoras, que no llegan a los 10 minutos, abundan ingenio y se resuelven de forma brillante. Su realización es sencillamente perfecta y huyen de cualquier dogmática sin por ello refugiarse en la mera ocurrencia. Las Reflexiones de Repronto es un videolog inteligente, divertido y con la suficiente dosis gamberra para que difícilmente sean objetivo para la parrilla televisiva pese a su destacable calidad. Invitan a pensar mientras dejan una sonrisa en los labios, pruébenlo.

Como muestra enlazo uno de los que a mi parecer es de los más inspirados, el referente al arte contemporáneo.

Minchinela ya había tratado sobre el artificio en el arte en un interesante cortometraje del 2003: El Grito del Arcángel.

Veremos la evolución del videolog ya que supongo que la aparición de más temporadas vendrá de la mano del conocimiento del mismo. Y aquí funciona el boca a boca, tecla a tecla, o eso…

Este 2007 se cierra con la ausencia de dos figuras importantes de la antigua Unión Soviética. Aunque su calado y naturaleza son bien distintas ambas cruzan su trayectoria en uno de los nudos históricos más importantes de mi generación, y la de todos los treintañeros, como fue la desaparición del Imperio Rojo y la caída del muro de Berlín.

Mstislav Rostropóvich fallecía el 27 de abril a la edad de 80 años. Soviético entre 1927 y 1978, cuando se le retira la ciudadanía por su exilio en occidente. Aunque en 1990 Gorbachov se la restituyese, el músico rehúsa por respeto a sus amigos de todo el mundo, lugar del que se consideraba ciudadano.

Aclamado como el mejor chelo de su siglo, pianista y director de orquesta su protagonismo no acaba, como si fuera poco, en el arte. De sentimiento profundamente humanista colaboró activamente en fundaciones benéficas de distinto calibre y manifestó que el mejor concierto de su vida lo ofreció en Siberia ante un público conformado por cinco presos. Aún así, no falta quien le tache de “músico de los poderosos” por la gama de contactos que lucía y del que pudo ser instrumento.

Su historia de amor y odio para con la URSS le llevaría a ser protagonista de dos fotografías legendarias de la época. La primera, la cual conservó en mi memoria tan fresca como el primer días, fue tomada en los aledaños del muro de Berlín el 12 de noviembre de 1989 mientras ofrecía una épica banda sonora para los ciudadanos que maza en mano derrumbaban el plano físico del telón de acero.

Nació con un chelo bajo el brazo

Historia del muro.

La segunda fue tomada en agosto de 1991 en una escena, quién sabe si preparada a efectos propagandísticos, donde el maestro se acompaña de un instrumento de plomo y fuego para enfrentarse a las fuerzas que se habían alzado para restaurar el antiguo orden comunista en el Moscú convulso.

Allí apoyaría la fuerza y arrojo de Boris Yeltsin. Fallecido cuatro días antes, el 23 de abril de 2007, el que fuera presidente de la Federación Rusa se convertía en el héroe del momento cuando en 1991 llamaba a la desobediencia civil contra el golpe de estado liderado por el reaccionario jefe del KGB y el ala conservadora del partido comunista para impedir el nuevo modelo de URSS que se cocinaba entre Gorbachov y Yeltsin. De gran potencia visual, Yeltsin se jugaba el pescuezo con sus arengas a la población, al descubierto sobre aquel tanque que dio la vuelta al mundo.

Se convertía en el líder de moda y recibía el abrazo de occidente, su codicia de poder se soslayaba cuando en 1990 dictó la independencia rusa respecto a la URSS, prohibía el partido comunista como consecuencia del golpe o mediante diversas transacciones con otras repúblicas disuelve formalmente la Unión Soviética ocupando su posición en varios organismos internacionales como Naciones Unidas. Cuando en 1993 lleva a cabo un autogolpe de estado para mantenerse en el poder, empiezan a destacarse devaneos con el alcohol, el destape del problema checheno y una cadena de acontecimientos turbios, cuando no manifiestamente ilegales, el gran ruso comienza a perder su utilidad.

Con su muerte no han desaparecido los puntos oscuros de este enigmático personaje esencial para entender el nuevo orden mundial, lo cuales supongo que no empezarán a revelarse hasta que su prole con Putin a la cabeza sean historia.

Bienvenidos.

Se abre hoy el chiringuito sin ideas demasiado claras respecto a lo que pueda acontecer por aquí. Nos gustan todas esas cosas que no dan dinero y que suelen llenar la cabeza de mierda, lo analizamos todo en discusiones que se rebozan en el absurdo (insultando solo si es necesario), y necesitamos ser conscientes de que nuestro ego, nuestras reflexiones y nuestras tonterías tienen cabida en algún lugar y no se pierden en la inmensidad de las ondas eléctricas. Así pues, quien ya tenga la mala suerte de conocernos sabrá por donde pueden ir los tiros, y el que no pues puede echar un vistazo y quizás encuentre algo de interés. Al fin y al cabo esto es gratis.

Se promete el uso de palabras completas, y una firme militancia en todo lo que a música ruidosa, fuego, diversión, colorines vistosos y bajas pulsiones pueda referirse. Mas allá de este punto el campo esta completamente abierto, y el único propósito será el mantenimiento de un espacio en el que unos cuantos seres extraños nos encontremos a gusto.

Partiendo de estas flexibles premisas, y con objeto de calentar motores y tomarnos el pulso, se considera mas que oportuno empezar con un brevísimo epilogo de una antigua historia, para que todos ustedes sepan lo que fue de mi y de una vida anterior que ha quedado ya enterrada en al pasado, y de cuyo final nunca hable a nadie.

En efecto, el final de mi historia con #1 será una forma tan buena como cualquier otra de empezar esta pequeña aventura. Quien tenga algun tipo de interes muy pronto lo verá saciado. De momento…encendemos la mecha.